Maquillaje

Descubre cómo lograr un maquillaje natural

La tendencia de maquillaje “No-makeup makeup” se usa, básicamente, para acompañar un estilismo informal, para ocultar el aspecto de un rostro cansado, para dar un punto de luz y buena cara sin ser demasiado evidente.

Esta tendencia defiende un look en el que los productos son imperceptibles sobre la piel. Un look que favorece y potencia los rasgos del rostro iluminando y corrigiendo sin apenas lucir maquillada. Esto, que a priori puede parecer difícil, tendente a lo imposible, es fácil si sigues los consejos expertos y te haces con el producto adecuado.

Un maquillador oficial de Maybelline NY, define esta tendencia como “realzar la belleza natural, consiguiendo un acabado luminoso y aparentemente no trabajado que busca sobre todo un aspecto fresco, que resalte los puntos fuertes y neutralice las imperfecciones de la forma más sutil”.

Pasos para un look de maquillaje no-makeup:

  • Limpiar e hidratar. La mejor manera de que el maquillaje se funda a modo de segunda piel es que tu rostro lo reciba limpio, suave y jugoso para que penetre con facilidad. Nada da más el cante que una base de maquillaje que no se extiende bien y queda a parches sobre una piel seca o demasiado grasa.
  • Correciones. Algunos maquilladores defienden hacerlo antes del fondo de maquillaje. Otros, después. En todo caso, el no-makeup makeup insiste en que granitos, rojeces, ojeras y manchas queden bien ocultas, sin excederse con la cantidad de producto. Las rojeces se corrigen muy bien con un toque de corrector que tenga pigmentos verdes o amarillos y un golpe de polvos más bien amarillentos, los conocidos como banana. Las ojeras son una zona donde funciona el lema “menos es más”. No trates de cubrir toda la zona de producto. Céntrate donde realmente veas un tono morado o marrón (que suele ser muy cerca de las pestañas inferiores en el área del lagrimal). Terminar dando toquecitos con la yema del dedo sin arrastrar, asegura un acabado más natural. ¿Tienes uno o varios granos? Aplica sobre él, con la zona previamente hidratada, un poco de corrector con pigmentos amarillos y, suavemente, séllalo con polvos. Mejor si el corrector tiene algún activo que contribuya a su cicatrización, como el ácido salicílico.
  • Fondo de maqullaje. Si dudas sobre si usar los dedos o una brocha, que sepas que los expertos defienden que para este look se use la base de maquillaje fluida, que se aplica casi como una hidratante facial. Es decir, con los dedos. Si quieres un plus de naturalidad, termina su aplicación con una esponja de maquillaje previamente humedecida bajo el grifo (sin restos de agua). Si prefieres brocha, pon una pequeña cantidad de fluido en el dorso de la mano, moja la brocha y empieza a pasarla alrededor de la nariz y boca, para cubrir rojeces. De ahí ve difuminando hacia el exterior, con brochazos largos, como si estuvieras pintando. Pasa por la frente y termina en el tercio inferior de la cara, en la zona de la mandíbula, pero nunca en el cuello.
  • Polvos ¿si o no? Para que el corrector dure más y no se marquen arrugas, hay que aplicar polvos sueltos, ligeramente amarillentos y muy transparentes, utilizando una brocha para ojos o una mini borla. Empieza por el párpado móvil y, aplica el resto que queda en la brocha, sobre el corrector (tan sólo un velo ligero). En el resto de la cara se pueden aplicar polvos del mismo tono que la piel con una brocha de pelo suave y largo o borla. Si tienes la piel muy grasa, insiste en la zona T. Si es muy seca, no apliques polvos en toda la cara, sino sólo en el contorno de ojos.
  • Contorneado, Colorete e iluminador. No se trata de empezar a hacer rayas oscuras y claras por toda la cara. Es un poquitín de cada cosa. Como se busca un acabado ultra sencillo y natural, lo mejor es un poco de polvos bronceadores para marcar únicamente la parte baja de los pómulos, difuminando bien para que el resultado sea imperceptible. En la manzana de las mejillas, un toque de blush sin marcar en exceso y, para la parte alta, algo de iluminador para terminar de conseguir un efecto jugoso.
  • Destaca tus puntos fuertes. No es el día del smoky eye ni la acrobacia con el sombreado. Busca dar algo de profundidad y expresión a la mirada, pero sin que apenas se note. Una opción es marcar la cuenca del ojo con una sombra marrón, ayudándote de una brocha de pelo largo y suelto y muy poca cantidad de producto. Quizá hoy convenga la sombra en crema aplicada con la yema del dedo. Up to you! Lo que sí es innegociable es definir la forma del ojo con un delineado súper sutil. Y recuerda sera mejor que el lápiz, sombra en polvo en tono marrón oscuro o topo. Delinea al ras de las pestañas superiores, rellenando los huecos y, si quieres, puedes terminar con un pequeño rabillo.
  • Los labios al natural. En este look, nada de rojo Valentino. Mejor una de esas barras de labios que reaccionan con el ph de tu piel y encienden tu propio tono natural. Otra opción, un bálsamo de labios con color. Ahora los hacen preciosos.
  • Pestañas y cejas. Maquilla tus pestañas con máscara de pestañas, mejor marrón que negra, peinándolas y tratando de evitar que se apelmacen. Y para las cejas utiliza un lápiz que se asemeje al tono de tus cejas e ve rellenando huecos y definiendo bien la forma.

Sobre el autor

Maquillista, escritora, influenster, vlogger y activista basada en Los Angeles, California. Columnista de belleza para los periódicos La Opinión de Los Angeles y el Diario de New York. Editor-in-chief of Osyley.com, Founder of Makeup Foundation and President of Latino MUA.