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Ecoísmo – Silencio del yo interno

Sabes ques es el ecoísmo? Es el síndrome de eco que define a las personas que influenciadas por una figura narcisista, han dejado de atenderse a sí mismas para nutrir emocionalmente a los demás.

Estas personas silencian por completo su yo interno, llegando a ignorar incluso sus necesidades. Estas personas se pueden sentir incómodas ante un halago o un cumplido, e incluso pueden llegar a enfadarse bastante al recibir uno.

Son personas afectuosas y  emocionalmente sensibles pero que sienten una gran incomodidad cuando son el centro de atención. Temen expresar sus necesidades y priorizan las de los demás, son perfiles pasivos y poco asertivos debido a la presión de una pareja, unos padres o un entorno habitado por el narcisismo.

¿Cómo es una persona con síndrome de Eco?

  • Son personas con una gran sensibilidad emocional.
  • Saben escuchar a los demás, son muy empáticos. Sin embargo, no se sienten cómodos ni seguros expresando sus necesidades a los demás.
  • No aprecian sus valías y rara vez reconocen sus logros.
  • Son esas personas que no toman iniciativas por no molestar a otros, que declinan proyectos si piensan que pueden suponer algún tipo de molestia o problema para los demás.
  • El síndrome de Eco tiene a menudo su origen en una infancia donde alguno de los progenitores tenía una personalidad narcisista. Sus necesidades emocionales y personales fueron desatendidas e incluso negadas.
  • Ahora bien, hay un aspecto crucial que define también a estas personas: son muy conscientes de lo que les ocurre. Tienen grandes luchas internas, intentan imponerse, buscan recuperar su voz, poner límites dejar claras sus necesidades. Sin embargo no siempre lo logran y ello les aboca a tener constantes conflictos internos.
  • A su vez, es común que los ecoístas mantengan relaciones afectivas con narcisistas. Hay una retroalimentacion entre ambos perfiles, ahí donde unos nutren y otros reciben y donde rara vez hay una plenitud o satisfacción real en la pareja.

Los narcisistas disfrutan de la atención y la exigen de las personas que los rodean, por lo que los ecoístas pueden sentirse aliviados al mantener una relación romántica o amistosa con alguien que ocupa toda la sala cuando ellos mismos siempre desean recibir la menor atención posible.